El último ejemplo está relacionado con la implantación de la primera fase de la famosa Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en el centro urbano de la capital. De media, cada día han accedido 3.000 vehículos menos; lo que significa que en paralelo también se ha reducido la contaminación ambiental y la acústica. Los datos, tal y como ha resumido Nora Abete, “nos sitúan en una tendencia positiva y nos marcan el camino a seguir”. Según la lectura de matrículas y etiquetas registradas en las cámaras que el Ayuntamiento tiene emplazadas en los accesos a la ZBE, durante el mes de mayo el 6,64% de vehículos que han accedido tenían etiqueta 0; el 16,83% el distinto Eco; el 50,99% la pegatina C; el 18,72% la B, y el 3,15% fueron vehículos sin etiqueta. El resto serían vehículos extranjeros.